Editorial Eleuterio: Cuando los libros se convierten en un arma de lucha

Por Adela Velarde
Publicado en Solidaridad Nº28 Mayo-Junio 2015

Editorial Eleuterio nació el año 2010 con su primera colección “Breves”, catalogo de ediciones económicas de tratados relacionados al anarquismo. Un proyecto que se propuso el Grupo de Estudios José Domingo Gómez Rojas  con el fin de nutrir las fuentes bibliográficas relacionadas al pensamiento anarquista y, al mismo tiempo, crear un medio para canalizar sus lecturas e investigaciones.

“Eleuterio” es adjetivo del vocablo griego “eleutheria”, que se traduce como “libertad”. Es el hombre libre, la mujer llibre, ser libre. ¿Cómo estos ideales inspiran el trabajo de la editorial?

E: Nuestro catalogo, en este sentido, llega el pulso internacionalista propio del anarquismo. Lou Maron es un autor franco-alemán a quien traducimos, Rodrigo Quezada es de Costa Rica, los Cuadernos de Literatura despliegan un variado árbol de autores latinoamericanos. Nuestro álbum de libros entiende que su patria es el mundo entero. En estos momentos sumamos 17 títulos de Editorial Eleuterio y 4 números de “Erosión, Revista de Pensamiento anarquista“. Se distribuyen en distintas colecciones: “Breves”, “Cuadernos de Literatura”, “Constituyente”, “Historia Ácrata”, “Educación” y la serie “El hombre y la Tierra”, además de la co-ediciones.

La Editorial forma parte de la Cooperativa de Editores de la Furia, cuyo propósito es coordinar  a las editoriales independientes no solo con un propósito económico, sino también para pensar en nuevas formas del libro y la lectura desde una perspectiva más democrática y múltiple. ¿Cómo surge esta apuesta? 

E: Las estructuras locales que articulan el mundo del libro están, sin duda, añejas. Desde la dictadura hasta hoy, es muy poco lo que podemos rescatar. Atrás quedaron los días de un Nascimiento o de Enrique Espinoza, editores que pensaron desde la autonomía y el amor por el oficio, con trabajos de gran calidad y relevancia literaria. Pese a esto, en la Cooperativa se puede hallar, nuevamente, ese ímpetu, Somos más de 20 editoriales independientes, es decir, que estamos fuera de las editoriales transnacionales (aglutinadas en grupos que devoran a otras editoras) y del mercado de grandes cifras, que está más relacionado a los textos pedagógicos. Nos coordinamos para ir a ferias a lo largo de todo Chile o al extranjero y, actualmente, estamos armando un encuentro donde nos reuniremos a discutir acerca de la situación y proyección del libro en Chile. Hay muchos asuntos que deseamos analizar, que van más allá del IVA, como por ejemplo el precio impreso en tapa o la importancia que está tomando el libro digital.

En un país con escasos lectores y donde el libro no tienen una valorización social comparable con ciertos bienes económicos ¿no es una apuesta arriesgada sostener una editorial independiente?

E: Es verdad que los lectores son escasos. Por lo mismo, Editorial Eleuterio es una editorial pequeña, independiente como dicen. Los 500 o 1000 ejemplares que podemos poner en circulación son muy ínfimos si pensamos en las editoriales transnacionales o en las cadenas de distribución que alcanzan algunos libros en supermercados y malls. En este sentido, pensamos el proyecto a su medida: quienes trabajamos en él no recibimos remuneraciones, sus ganancias se depositan en nuevos proyectos y se mantiene un ritmo de responsabilidades que se condice con nuestras ocupaciones laborales o académicas.

En este difícil escenario, ¿cómo evalúan el rol del Estado en el desarrollo de una política para el fomento del libro y la lectura?

E: Nosotros poco creemos en las políticas que emanan desde la alta esfera del Estado, que bien podría ahorrarse de comprar un par de aviones o tanques para distribuir los recursos que adquiere de los impuestos en educación o cultura. Sabemos que ello no ocurrirá jamás. No estamos en prioridades de un Estado. Solo confiamos en un trabajo autónomo, que madure junto a la sociedad que lo crea.

¿Cuál es el futuro del libro en Chile? 

E: En un futuro cercano crecerá las presencia de los libros digitales, la eclosión de editoriales se diluirá y las transnacionales de textos educativos aumentarán su capital. Las bibliotecas seguirán oscilando entre espacios de lectura y lugar con wi-fi gratuito. Dudamos que bajen los precios de los libros, por lo que será tarea de las editoriales cuidar que el valor de ellos sea accesible para todas y todos. En otras palabras, según el estado actual, no tenemos muchas esperanzas en el futuro. Sí confiamos en el presente. Sólo el día a día, la concreción de proyectos que van más allá de nuestras tareas editoriales y que imaginan la valoración del libro por su contenido cultural o incluso estético (que sea, en otras palabras, un objeto bello, bien armado, grato a la vista), nos señalarán si el futuro, que es aquello que construimos en el cotidiano, está a nuestro favor, o si seguirá en el ritmo del libro como un producto más del mercado.

Encuentra mas en: Grupo de Estudios José Domingo Gómez Rojas y en Editorial Eleuterio

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s